En pocas ocasiones una victoria se ha convertido en una derrota tan rotunda como la que Artur Mas ha obtenido en las pasadas elecciones del 25 de noviembre. Se presentaba a las elecciones como el salvador del pueblo catalán, pero el pueblo está harto de recortes, de desahucios, de políticos corruptos y manipulaciones. Reclamaba una mayoría "excepcional" y se ha quedado con 50 diputados (30,66% de los votos), una docena menos que hasta ahora y asume que su propuesta de Estado propio ha embarrancado.
Respecto a los restantes grupos políticos, ERC consigue quitarle la segunda plaza al PSC con 21 diputados (13,68%) y 20 (14,44%) respectivamente, pero este último continúa en caída libre. El PP se mantiene indemne y sube ligeramente con 19 diputados (13,00%) algo que considero inexplicable, ICV-EUiA sube con 13 diputados (9,90%), Ciutadans sube como la espuma, increíble! con 9 diputados (7,58%) e irrumpe una nueva formación política independentista y izquierdista como es la CUP con 3 diputados (3,48%).
En conclusión, el electorado independentista no se fia de CiU, el conservador se ha espantado y los recortes también han pasado factura. Muchos han preferido dar su voto a otras formaciones que tienen como bandera la independencia y el derecho a decidir, las cuales suman unas mayoría en el nuevo Parlament de Catalunya pero lo que no acabo de entender es que formaciones muy conservadoras como el PP y Ciutadans se hayan mantenido o subido en números de votos y de diputados. ¿Cómo es posible que muchos ciudadanos de clase trabajadora voten a estas formaciones? ¿Qué panorama político y social nos deparará el futuro? Veremos.